La seguridad en la montaña. Qué hacer en caso de sufrir un accidente?
06 de agosto de 2010
Los GRAE (Grupo de Actuaciones Especiales) de los Bomberos de la Generalitat nos recuerdan en este artículo cuatro consejos básicos en el caso de sufrir un accidente. Unos consejos que a pesar de ser de sentido común, no está de más que volvamos a poner sobre la mesa ...
Hoy en día, la práctica de actividades en la montaña, tanto en invierno como en verano, ha aumentado considerablemente, ya sea por la mayor accesibilidad a este entorno natural como por su popularización. Desgraciadamente, este aumento ha supuesto que haya habido un incremento de accidentes en la montaña. Durante el 2009, los Bomberos de la Generalitat realizaron 416 servicios de rescate y salvamento de personas en el entorno natural, es decir, un 26% más de servicios que el año 2008 que se hicieron 330. Es por ello, que consideramos vital dar a conocer una serie de recomendaciones por si durante la práctica de una actividad en este ámbito nos encontramos en situación de emergencia.
Lo primero que hay que tener en cuenta es que las condiciones meteorológicas en la montaña son muy variables. Con lo cual, si la situación se complica y el tiempo no permite realizar la actividad con seguridad, es mucho mejor renunciar que no arriesgarse. Es decir, como norma general hay que tener presente que lo importante es ir a la montaña para disfrutar y, por tanto, para volver sano y salvo.
En caso de accidente
Los accidentes graves más habituales en los que intervienen los equipos de rescate de los Bomberos de la Generalitat se engloban principalmente en cuatro tipologías que están configuradas en campañas específicas de consejos de seguridad: "el entorno de nieve" donde principalmente destacan los aludes; "el entorno acuático" donde hay que resaltar los accidentes en barrancos y canales (tienen especial importancia los accidentes en zonas no habilitadas para el baño como son los canales de riego), los que hacen referencia al "entorno del alpinismo y la escalada" y, por último, el grupo de las "búsquedas de personas", que es el más numeroso en cuanto a servicios y, al mismo tiempo, lo que en muchas ocasiones se desarrolla en unas condiciones climatológicas difíciles de niebla, nieve y bajas temperaturas.
Y es que, en toda actividad de montaña, el riesgo existe y, por ello, en caso de vernos implicados en un accidente hay que tener en cuenta el concepto PAS que es el acrónimo de tres palabras: Proteger, Avisar y Socorrer. Este concepto, en la medida de nuestras posibilidades y conocimientos, es necesario que el cumplimos siempre, especialmente en invierno que el factor meteorológico y las pocas horas de luz pueden perjudicar más un accidente.
-Proteger: cuando tenemos un accidente lo primero que hace falta es mantener la calma y priorizar la autoprotección. Es muy importante que podamos valorar los efectos del accidente, así como también descartar que no es pueda ser otro. Es decir, es necesario que examinemos si nosotros mismos estamos en zona de peligro inmediato, porque, si es así, lo primero que hay es que nos retiramos o aseguramos para evitar ser también víctimas, ya que esto imposibilitaría tanto poder dar la aviso a los equipos de emergencia, como poder socorrer a los compañeros. Son valoraciones que se deben hacer con la inmediatez y no deben suponer una pérdida de tiempo porque éste es vital a la hora de dar el aviso.
En el mismo concepto de protegerse prevenir, también hay que tener en cuenta una serie de conocimientos básicos para podernos mover por la montaña, conocimientos que son fruto de la formación y la experiencia. Como por ejemplo, se recomienda ir siempre en grupo, controlando que ninguno de los miembros se pierda. Además, en aquellos pasos difíciles de la travesía, hay que pasar de forma individual, para que los otros miembros del grupo puedan controlar desde una zona segura el paso, y, en caso de accidente, puedan avisar y socorrer a los accidentados .
También hay que mencionar las consideraciones a tomar en cuanto a material, ya que este debe ser adecuado a la práctica de la actividad, así como a las capacidades físicas y técnicas del que la desarrolla. Es importante comprobar siempre que el material esté homologado siguiendo los criterios de la UIAA y la CEE. Un ejemplo es la utilización de una cuerda adecuada a la actividad: si es escalada hablaremos de cuerdas dinámicas y en espeleología de cuerdas semi-estáticas, ya que de lo contrario las consecuencias en caso de accidente pueden ser más graves.
Por otra parte, es muy recomendable una buena formación y haber realizado cursos específicos para practicar actividades en la montaña que no sólo nos darán conocimientos de autoprotección sino también experiencia y seguridad para poder reaccionar correctamente en determinadas situaciones de emergencia.
-Avisar: el 112, teléfono de emergencias. Hay que llamar, tan pronto como sea posible, a este teléfono y pasar a la acción inmediatamente.
Es muy importante que todos los miembros del grupo conozcan en todo momento la ruta y la posición en donde se encuentran, porque, si se produce un accidente, cualquiera pueda ser capaz de dar el aviso. Un buen recurso es buscar puntos de referencia fijos que faciliten la localización a los equipos de emergencia.
Hay que mantener la calma y procurar dar la información de forma concisa y comprensible: decir el número de personas accidentadas y, si es posible, la edad, el estado en que se encuentra el accidentado, es decir, si está herido, si está consciente, si sangra y si respira, y, explicar la situación y las condiciones meteorológicas que hay en el lugar del accidente, ya que los equipos de rescate deberán valorar las opciones que tienen para poder llegar.
En este sentido, hay que tratar de tener y conservar la cobertura del móvil y de no hacer llamadas inútiles que gasten la batería, ya que el frío y la falta de cobertura hacen que se descargue más rápidamente. Además, en caso de accidente, los equipos de rescate intentarán ponerse en contactar para evaluar la situación, determinar la posición y dar consejos antes de llegar.
De hecho, los teléfonos móviles ya se pueden considerar un sistema de seguridad a la hora de realizar actividades en la montaña. En gran parte de nuestro país tenemos cobertura de telefonía móvil, ya sea por una compañía u otra. Por ello, las llamadas al 112 se pueden hacer a través de cualquier compañía, aunque no sea aquella con la que tenemos contratado el servicio. Además, el teléfono 112 se puede marcar sin que tengamos tarjeta SIM dentro del móvil, sin saldo (en caso de teléfonos de pago) y, incluso, con el teclado bloqueado. Estas ventajas, hacen que la llamada al 112 sea un potente sistema de alarma. Sin embargo, debemos tener claro que en aquellos lugares donde no llega ningún tipo de señal, no podremos llamar al teléfono de emergencias.
Por otro lado, la tecnología del 112 ya permite hacer una aproximación a la situación de la persona que avisa para que las llamadas que se hacen con los móviles indican cuál antena es la que transmite la señal de nuestro teléfono. A partir de conocer la antena se calcula en qué zona se encuentra el terminal telefónico. Esta localización no es tan precisa como la que podemos realizar con el GPS, pero es un buen indicador para activar el operativo de rescate con la máxima rapidez.
-Socorrer: es importante también conocer qué podemos hacer para ayudar a la persona accidentada. Aquí se nos abren dos vías de conocimiento, por un lado la vertiente técnica de la investigación y el salvamento, es decir, aquellas maniobras que van destinadas a contactar con el accidentado y apoyarlo en lo que necesite, y por otra lado, el ámbito sanitario que son las acciones de primeros auxilios.
En el caso de las maniobras de búsqueda y aproximación al accidentado, toman gran relevancia cuando se trata de un alud, ya que la importancia en la localización y el desenterrament de la víctima con la máxima diligencia posible es absolutamente vital. Las posibilidades de supervivencia de la víctima son de un 90% si se saca antes de 18 minutos después del accidente (siempre que no haya traumatismos importantes). Pasados 40 minutos las posibilidades ya bajan al 25%.
En otro ámbito como es la escalada la aproximación al accidentado puede verse dificultada por el hecho de que el compañero de cordada se encuentre unos metros por encima o por debajo de la reunión o, incluso, fuera de la vertical. En estos casos serán necesarios conocimientos técnicos específicos para acceder. Es una situación que ejemplifica muy bien en el ámbito de la espeleología cuando el accidentado está en la parte superior y, para poder socorrer y, incluso, salir al exterior para efectuar el aviso, hay que acceder en él por la misma cuerda.
En el ámbito más sanitario, siempre se recomienda llevar un botiquín básico, pero si no se tienen conocimientos de primeros auxilios es importante seguir las indicaciones de los equipos médicos que forman parte del rescate. Y, mientras éstos no llegan, es aconsejable no dejar sola a la persona accidentada y abrigarse con una manta térmica para protegerla del frío, ya que su temperatura corporal puede bajar considerablemente.
En este mismo contexto, es muy importante no hacer acciones de las que no se tengan conocimientos o preparación, como por ejemplo administrar determinados medicamentos que podamos disponer en el botiquín sin estar seguros. Son conocimientos que se pueden ampliar en muchos de los cursos de socorrismo básico o avanzado que se hacen dirigidos específicamente a los deportes de montaña.
El conocimiento de todas estas premisas y conceptos no nos privarán paso de esta sensación de libertad que se puede sentir cuando salimos a la montaña. Por el contrario, todos los pasos que hacemos en la preparación de la actividad, nos permitirá disfrutar con más plenitud, respeto, conocimiento y seguridad de este espacio tan atractivo y grandioso que compartimos.
Texto gentileza del Grupo de Actuaciones Especiales de los Bomberos de la Generalitat de Catalunya
(14/07/10)